SIMBOLOS Y MISTERIOS DEL CASTILLO MANIACE

por Carla Delfino

La funciòn del Castillo Maniace era la de ser visible desde lejos: primer baluardo de la cinta muraria, visible a los navegantes "extranjeros" con los cuales Siracusa entraba en contacto, visible a los  enemigos que estaban intencionados a atacar la ciudad, visible desde cualquier punto a los mismos ciudadanos, en memoria de la rebeliòn del 1232, sedada en el sangre , y por la fuerza con la cual se podìa reprimir cualquier otra. La primera consideraciòn crìtica nace por la estructura geomètrica de la planta, en particular por las combinaciones de cuadrados y circunferencias, adoptados por la primera vez por la arquitectura sueva con precisiòn matemàtica, en Siracusa.

La elecciòn de las figuras geomètricas non ha sido casual. El cuadrado, el 4, en el Medioevo era el nùmero de la tierra, de la Iglesia revelada a travès de las 4 virtudes teològicas; para los Orientales 4 eran las semblanzas de la divinidad; para los Griegos los famosos 4 elementos primordiales se reconducìan a le escuela presocràtica. El cìrculoo es el sìmbolo de la perfecciòn que tiene inicio y fin en sì mismo, para los Orientales es el sol y la vida, para los Griegos es el cosmos.

Planta del castillo.

Sabemos que el arquitecto medieval usaba los nùmeros pitagòricos y los nùmeros musicales con la misma confianza con la cual usaba las reglas geomètricas. Cada nùmero era inseparable de su propio significado simbòlico. En Siracusa ha sido usado con insistencia el nùmero 5 (los cruceros) y el 4 (los lados), pero el 5 non es otra cosa que la suma del 2+3, de dos nùmeros primos de la serie de Leonardo Fibonacci. Es la serie de nùmeros (1,2,3,4,5) que dà orden al universo y a las artes aplicadas. Federico II entrò en contacto varias veces  con Fibonacci, sumo matemàtico medieval. La serie de Fibonacci es 1,2,3,5, nùmeros en che cada uno es la suma de los dos que lo preceden. En la planta del Castillo Maniace, leyendo los nùmeros como sìmbolos, el cuadrado representa la tierra y el cìrculo el sol.

La teoria de los duo luminaria habìa sido propuesta en aquellos tiempos con particular veemencia por el Papa Inocencio III, el ex tutor de Federico II: el Papa, descendiente de Dios, reppesenta el sol, que hace brillar la luna, el emperador, de su propia luz reflejada. Asì, como tambien la luna se somete al poder del sol, el emperador deberìa someterse al Papa, desde quien desciende el motivo de la autoridad y todos los poderes sobre la tierra. Es evidente que la voluntad de Federico II de identificarse con el sol se comenta por sì misma. La prueba de esta voluntad està en la carta que Manfredi escribe a su hermano Corrado para comunicarle la muerte del padre, una carta privada donde no se siente la necesidad de adoptar un cerimonial curial, donde, pues, està mayormente evidenciado cuànto la comparaciòn  Federico=Sol era de uso comùn: Cecidit quidem sol mundi qui lucebat ingentì, cecidit sol justitiae,cecidit autor pacis.  A menudo Federico II habìa sido llamado "Rey Sol" y no pocas veces (asi como en Castel del Monte) habìa sido propuesto el sìmbolo de la corona de rayos (de sol). Ademàs, el paralelo con Cristo, identificado con el  sol saluti en la himnografia medieval, es muy probable.

El constante regreso al sìmbolo es una caracterìstica de la arquitectura sueva; la planta del Castillo Maniace debe haber tenido, sin duda alguna, tales orientamentos iconològicos: torre-cìrculo-sol(Cristo)-imperio-Federico; planta-cuadrado-tierra-imperio. Sin llegar a la polèmica anticlerical Sol (Cristo)=Federico II y no Papa, se debe ver, en esta importante construcciòn sueva, una afirmaciòn del poder temporal de Federico II sobre el espiritual y temporal  de la Iglesia. El problema de la planta del Castillo Maniace ha inducido algunos estudiosos a elegirlo como uno de los raros ejemplos italianos de mosquea fortificada, esto, por el hecho que en el subterràneo, desde donde se llega a travès de una escalera colocada en el lado noroeste, surge un manantial de agua dulce. Este lugar, denominado el "Baño de la Reina", habrìa podido ser el sitio diputado a las abluciones de los fieles musulmanos. Aunque es aceptable pensar que Federico II hubiese querido recrear en esta tierra de Sicilia (impregnada aùn de vistosos trazos de la religiòn musulmana), la sugestiòn de las mosqueas islàmicas, de sus juegos de agua, de la selva de columnas floreadas con ramos de crucero cordonados, es posible que esta voluntad hubiera sido externada con el particular interès de reunir el mundo islàmico al mundo cristiano, propio en Castel Maniace, a travès del doble sugerimiento de la selva de crucero de la sala hipostila, que recordaba al mismo tiempo una mosquea y una sala capitular cistircense. Es hipotizable que tal sugestiòn hubiera acariciado la mente del emperador, durante la visita a las mosqueas orientales, pero no es aceptable la hipòtesis de la voluntad imperial de edificar una mosquea musulmana en Siracusa, sea por ausencia de documentos que de una vàlida motivaciòn polìtica. Ademàs en el Castillo Maniace es posible encontrar en una repisa la clara simbologia del àguila estaufica. El àguila es un sìmbolo latino-germànico donde se funden el poder sacerdotal, la sabidurìa juriìica y el valor guerrero expresado en  la agresividad.

Es el poder imperial, el màs noble. En el Castillo se nota donde quiera el màs alto sìmbolo de la autoridad imperial, cristiana, de Federico II, no cierto un qualquier estandarte de la religiòn islàmica Otro problema ha sido propuesto sobre el Castillo en cuanto tal: su realizaciòn preveìa un uso militar. Por su ubicaciòn, parece creìble atribuirle tambien una valencia militar, pero asì como habìa sido construido aparece poco idòneo para alojar a una guarniciòn.

Reproducciòn del interior del castello.

Todo aqui parece creado para la alegria del  espìritu y la realizaciòn de un afascinante sueño de arte, no turbado por la necesidad de ajustes pràticos. Esto puede haber sido el motivo ùltimo de la edificaciòn del Castillo: un lugar ameno para los Ozia del emperador, que muchas veces fue hospedado con su corte. Considerado, però, el periodo de su construcciòn (despues de los desòrdenes del 1232), el castillo debìa indudablemente adquirir un fuerte tono militare. Pero dònde habrìan sido alojados los militares o el emperador con su numeroso sèquito? Es  un problema espinoso , aùn irresuelto. Cierto es que (asi como en los castillos de Catania, de Prato, de Castel del Monte y probablemente tanbien de Augusta) le existencia de un segundo piso. El porticado abierto en el atrio y privo de tamponaduras es inabitable por parte de quiensea. Todos los estudiosos ha aceptado la hipòtesis de un segundo plan habitable, donde conducieran  las escaleras a caracol inscriptas en las torres angulares. El primer piso tenìa, asi, funciones esteticas y recreativas, mientras el segundo tenìa funciones militares y logìsticas.

                                                                                                          Traducciòn por Antonio Edgar Battaglia

    

 

Vista prospèctica del Castillo, por un dibujo del 1630.

 

| La Historia del Castillo Maniace | | Descripciòn del Castillo Maniace | | El exoterismo |

| Regresa a monumentos y sitios arqueològicos |

| Home Page |