Origenes Suevas de Federico II

por Alberto Gentile.

Federico Barbarroja sobre el  trono, con a su lado los hijos, el rey Enrique y el duque Federico, en  una miniatura de la "Crònica de los guelfos", del monasterio benedectino de Weingarten en Alemania.

 La casa sueva de los Hohenstaufen habìa subido por la primera vez al trono imperial con Corrado III en el 1138. A la muerte de Corrado, acaecida en el 1152, le sucedìa al trono el sobrino Federico I (mira nota), conocido como el Barbarroja (Waiblingen ca.1124 - Cilicia 1190). El proyecto imperial de Federico I no encontrò oposiciones en Alemania, pero en Italia el propòsito de colocar un jefe nombrado por èl en cada ciudad fue obstaculado por las ciudades, que contrastaron firmemente este diseño. Sus pretensiones de ingerencia en la investidura de los obispos lo metieron en conflicto tambien con la Iglesia; las relaciones estaban tan tensas, que cuando fue elegido pontìfice Alejandro III, Federico no lo reconociò y eligiò un antipapa. El Pontìfice entonces se aleò con Venecia, con el rey de Sicilia y los bizantinos. El emperador respondiò bajando hacia Italia con sus tropas y llegando hasta Roma (1166), pero sus adversarios no se rindieron.

Las ciudades  paduanas se reunieron en la Lega lombarda y derrotaron definitivamente los ejèrcitos imperiales en la battalla de Legnano (1176), obligando al Barbarroja a firmar  en Venecia la paz con el papado y un acuerdo con las ciudades en la ciudad de Costanza. Federico Barbarroja luchò por largo tiempo para costruir un imperio grande, fuerte y unitario, mas su sueño no se realizò nuncai; de todos modos  obtuvo un buen resultado no con las armas, sino con el matrimonio diplomàtico entre su hijo Enrique y Costanza deAltavilla, hija pòstuma del rey normando Ruggero II, que fue celebrado en Milàn el 27 de enero de 1186. Pocos años despues Federico I, puèstose a la cabeza de la III Cruzada, muriò ahogado en el rìo Salef en Cilicia, mientras iba a la vuelta de Jerusalèn, reconquistada por los àrabes en el 1187.

Despues de la muerte de Federico I el cetro del Sagrado Romano Imperio pasò en el 1191 al hijo Enrique VI (Nimega 1165 - Messina 1197). Muerto Guillermo II rey de Sicilia, sin dejar hijos legìtimos, Enrique heredò tambien el reino normando, mas los nobles de Sicilia mientras tanto habìan elegido rey  Tancredi de Altavilla conde de Lecce, sobrino de la esposa.

 

Enrique VI, en una miniatura de un antiguo manuscrito - Biblioteca Cìvica de Berna.

 Enrique intentò contrastar con una reacciòn armada, pero en esa oportunidad no tuvo suceso: Tancredi, apoyado por el  Papa y favorecido por una epidemia que en las cercanìas de Nàpoles habìa decimado el ejèrcito alemàn, conservò el trono de Sicilia. Una segunda expediciòn en el otoño del 1194 lo vio entrar en Palermo vencedor tambien porque en esos dìas Tancredi habìa decedido. Enrique VI fue coronado rey de Sicilia el 25 de dicembre del 1194, el dìa despues en una plaza de Jesi la esposa  Costanza   diò a la luz el tanto esperado  heredero al cual fue impuesto el nombre de Federico Ruggero en honor de los dos abuelos: Federico Barbarroja de Hohenstaufen y Ruggero II de Altavilla. Enrico VI, en Sicilia, fue duro e intransigente, despiadado con enemigos y traidores, se revelò particularmente cruel en la revuelta del 1197. Muriò prematuramente de enfermedad ese mismo año. Despues de su muerte, el reino de Alemania quedaba en las manos del hermano Felipe de Suevia, a quien Enrique se lo  habìa  alquilado para que  lo custodiara hasta que el hijo Federico, heredero tambien del trono de Sicilia, no llegase a la mayor edad.  La muerte prematura de Enrique rendirà nuevamente incierta la suerte de las dos coronas, pero su hijo Federico II lograrà, entre contrastes, sucesos y dolorosas derrotas, riunirlas aùn  una vez sobre su cabeza.

 

 

 

 Nota: Federico I Barbarroja de la uniòn con Beatriz de Borgoña (1145 - 1184) tuvo cinco hijos:

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