El Sitio arqueològico de Fiorentino (Foggia).

Por Roberto Matteo Pasquandrea y Alberto Gentile.  

 

La ciudad de Fiorentino, conocida a muchos por haber sido el lugar donde el 13 de diciembre del 1250 tuvo fin la vida del Emperador Federico II, en estos ùltimos años ha  estado al centro de la atenciòn de arqueòlogos e històricos.

Fig. 1: colocaciòn de Fiorentino al interior de la "Capitanata".

Las recientes excavaciones arqueològicas (1982-1992), conducidas  por la Universidad de Bari y  por la Ecole française de Roma, dirigidas por los franceses  Françoise Piponnier y Patrice Beck y coordinados  por la profesora Maria Stella Calò Mariani, han evidenciado elementos que dan el reconocimiento de Fiorentino como una sede importante, una pequeña ciudad con una catedrale, una zona urbana y, en la parte oeste, el "Palatium" del Emperador.

Ubicaciòn

Los restos del antiguo pueblo de Fiorentino estàn localizados en el agro de Torremaggiore (FG), a 9 km al sur de esta Ciudad, sobre el extremo lado oeste de una colina llamada del Sterparone: uno espuela interfluvial delimitado al norte por el Canal de la Bùfola (o Bufala o Bùffala) y al sur por un pequeño curso de agua llamado el Canaletto. (Se puede llegar desde San Severo recorriendo el camino que lleva a Castelnuovo de la Daunia).

 

"Ciudad de Frontera"

Fiorentino puede jactar un origen en comùn con otras "ciudades de frontera" queridas por los Bizantinos: de hecho, a los albores del siglo XII los emperadores bizantinos trataron de fortalezer sus propiedades  en Italia meridional, continuamente amenazadas por los Longobardos al norte y por los àrabes al sur. Para actuar tal plan, los Catapanos enviados por Bisanzio se lanzan a la conquista de la Daunia, para cambiar la ubicaciòn de los poco seguros confines del Thema de Longobardia (subdivisiòn administrativa de la època), marcados por el rìo Ofanto, hacia aquellos, mejores defendibles, delimitados por el curso del Fortore. Nacen asì, entre el 1018 y el 1040, gracias a la fèbril actividad edificatoria de los Catapanos Basilio Bojohannes y del omònimo hijo suyo, numerosas ciudades-fortalezas con el deber de armar la nueva frontera de eficaces baluardos contra incursiones y saqueos repoblando el Tavoliere, entonces semidesierto.

Estos centros neoformados, cuales Fiorentino, Troia, Dragonara, Civitate, Montecorvino, Tertiveri y Devia, fueron inmediatamente elevados a sedes obispales, a excepciòn de Devia.

Las ciudades fundadas por los dos Catapanos con la funciòn de defender la nueva fronteera contra los ataques longobardos, en realidad habrìan debido servir a hacerle frente a saqueadores de otra proveniencia: los Normandos, pagados por los Longobardos. En el tardìo Medioevo estos sitios fueron  abandonados (excepto Troia), andando a constituir asì un interesante patrimonio arqueològico.

Cronologia

Fiorentino fue baluarde de los Bizantinos en el siglo XI, contea Normanda en el XII, en el XIII siglo, con los Suevos, entrò a formar parte del Estado, mientras los Angioinos la dieron como feudo.

El poblado

Las ruinas de Fiorentino eran legibles y medibles aùn en el siglo XIX, cuando  Fraccacreta los estudiò. Las casas debìan estar las unas junto a las otras, hasta amasarse contra los muros de cinta, pero tenìan dimensiones mayores de lo que se creyò, como han aclarado las excavaciones  archeològicas recientemente hechas.

Construcciones artìsticamente importantes y de dimensiones imponentes eran la catedral y el palacio de Federico II.

La calle principal era llamada "magna platea"; a ella debìa corresponder almenos otra calle de menor ancho, talvès paralela, como la "platea vicinalis". Las otras calles eran estrechìssimas y debìan formar un dèdalo y terminaban  en la calle principal.

En època normanda la ciudad conociò una apreciable expansiòn urbanìstica con el nacimiento de un barrio, el "Carunculum", situado al este del poblado, que era el ùnico vertiente donde se podìa edificar. En este perìodo todos los espacios libres (los casalina) son invadidos por las habitaciones que no ahorran siquiera la valla que circundaba el castillo.

Solo la luz che provenìa desde las calles iluminaba los varios ambientes de las casas, non habiendo patios ni jardines internos.

Fig. 2: restos de la Domus de Fiorentino. Se pueden apreciar los dos grandes ambientes.

Los Normandos erigieron, sobre la extremidad màs alta de la colina, un pequeño castillo, que sucesivamente Federico II hizo transformar en su "Palatium". Este fue uno de los "loca Sollaciorum" (lugares de diversiòn), donde transcurrir el tiempo dedicado a la caza y al descanso. La domus (colocada en el lado oeste de la colina) con el ingreso principal que mira al sur, presenta una forma de rectàngulo imperfecto de 29 metros de largo y  17 metros de ancho, dividido en dos grandes ambientes, con muros revestidos por bellas piedras informes y un piso en "opus spicatum" (espina de pez) de terracota, con dos chimeneas. Ademàs, han sido descubiertos en el interior fragmentos vitreos polìcromos, fragmentos de capiteles y pequeñas columnas talvès pertenecidas a ventanas, monedas de època federiciana.

Probablemente el palacio tenìa uno o dos pisos superiores, esto es hipotizable a causa del  gran espesor de las paredes. El palacio estaba dentro del perìmetro de un ancho foso de divisiòn.  

En las habitaciones de Fiorentino han sido encontradas,  junto a ceràmicas, vidrios y columnas, y  muchas cisternas.

Fig. 3: ruinas de la Catedral de Fiorentino (Dibujo de Victor Bartard del 1844).

 

Al sur de la calle principal en la zona urbana se encuentra la Catedral, una iglesia de una sola navada y monoabsidal, entitulada al santo patròn del pueblo longobardo, El Arcàngel Miguel; de hecho, la poblaciòn de Fiorentino y de las otras ciudades-fortalezas estabaa compuesta sobretodo por familias de origen longobarda, las ùnicas reclutables en la zona por los Bizantinos para poblarlas. En Fiorentino habìan  doce iglesias!

En la parte oriental del sitio, en la zona al confìn entre la ciudad y el barrio "Carunculum", està colocada la Torre aùn parcialmente conservada en altitud, que se  apoya sobre un tronco piramidal.

Fig.4: particular de la Torre.

Los muros de la torre estàn  compuestos por pequeños ladrillos ordenados en hilares regulares (en su origen, el basamento murario estaba constituido por una cortina lapidea) el interior muestra una copertura a forma de crucero.

La degradaciòn de Fiorentino iniciò ya en el siglo XIII: en el 1255 las tropas del Papa Alexander IV atacaron Fiorentino, que habìa quedado fiel a los Suevos, destruyèndola; luego los Angioinos, despuès de haberla parcialmente reconstruida, la utilizaron solamente para manobras militares. En el 1300 iniciò el despojo del sitio hasta su ruina total. Entre los elementos despojados hay un gran losa de màrmol, usada como superficie del altar mayor en la Catedral de Lucera, que se dice fuese parte de la mesa donde comìa Federico II.

Traducciòn por  Antonio Edgar Battaglia

 

Bibliografia:

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